Manual de uso
Cómo usar Ronda CS, de la primera venta a los repartidores.
Actualizado el 26 de octubre de 2026
1 Antes de empezar
1.1 Qué es Ronda CS
Ronda CS es el sistema donde llevás tu negocio: lo que vendés, a quién, cuánto te deben y qué tenés en stock. Se usa desde el celular, la tablet o la computadora, con el mismo usuario en todos lados.
No hace falta instalar nada. Se entra a app.rondacs.com con el correo y la contraseña que te dimos. Si querés tenerlo como una aplicación, se puede en cualquier equipo, aunque cada uno lo pide a su manera.
- Android y computadora. El navegador ofrece solo un cartel de Instalar, o aparece un icono de instalación en la barra de direcciones.
- iPhone y iPad. Apple nunca muestra ese cartel: hay que hacerlo a mano una sola vez, con el botón Compartir y despues Agregar a inicio. Tiene que ser desde Safari; desde Chrome en iPhone la opción no aparece.
- Mac. Con Chrome o Edge se instala igual que en una PC. Con Safari es Archivo → Agregar al Dock.
1.2 Cuando hay una versión nueva
Cuando publicamos una versión, arriba de todo aparece una barra que dice Hay una versión nueva con un botón Actualizar. Al tocarlo la aplicación se actualiza en el momento y la barra desaparece hasta la próxima.
No hace falta que la toques al toque: la versión nueva espera. Podés terminar el pedido que estabas cargando y actualizar después.
Si nunca tocás el botón, igual te vas a actualizar: alcanza con cerrar la aplicación del todo y volver a abrirla.
1.3 Enterarte de lo que se agrega
Noticias, en el menú debajo de Configuración. Ahí se anota lo que se va agregando y lo que se arregla, con la fecha. Lo último, arriba.
Cuando hay algo que todavía no viste, al lado de Noticias aparece un número con cuántas son. Al entrar se apaga solo, y las que eran nuevas quedan marcadas mientras las leés para que sepas cuáles mirar.
El aviso se guarda en cada equipo. Si entrás del celular y de la computadora, lo vas a ver una vez en cada uno.
1.4 Funciona sin internet
Esto es lo que más lo distingue y conviene entenderlo desde el principio: si se corta internet, seguís vendiendo. Cada venta se guarda primero en el equipo y sube sola cuando vuelve la conexión.
Arriba a la derecha hay un indicador que dice cómo está la sincronización. Si dice «Sin conexión», seguí trabajando igual: no vas a perder nada. Cuando vuelva, va a decir «Sincronizado» y todo lo que cargaste va a estar en el servidor.
Lo único que no funciona sin internet es lo que necesita hablar con alguien más: cobrar por Mercado Pago, mandar un WhatsApp o ver los pedidos de la tienda.
1.5 Nada se borra sin preguntar
Cada vez que toques algo que da de baja o elimina, la aplicación pregunta antes y te dice qué se pierde y qué se conserva. Dar de baja una mascota conserva su historia clínica; dar de baja un tipo de cuidado no toca lo que ya está registrado; descartar una operación de la cola sí pierde lo que traía.
La única excepción es quitar una línea del carrito, que es un borrador: el producto se vuelve a agregar en dos toques.
1.6 Quién ve qué: los roles
Cada persona de tu equipo entra con su propio usuario y ve sólo lo que le corresponde. Al crear un usuario, la app te explica qué puede hacer cada rol antes de que elijas.
| Rol | Para quién es |
|---|---|
| Propietario | El dueño de la cuenta. Hace todo. |
| Administrador | Mano derecha: hace todo, incluido crear usuarios. |
| Oficina | Lleva el día a día: stock, compras, precios, clientes y caja. |
| Vendedor | Vende y cobra, con su cartera de clientes. No toca stock ni precios. |
| Caja | Atiende el mostrador y cierra la caja del día. |
| Profesional | Turnos, fichas de pacientes e historias clínicas. |
| Repartidor | Ve una sola pantalla: los envíos que tiene para llevar. |
| Solo lectura | Mira y no toca. Para un contador o un socio. |
Si alguien abre una pantalla donde no puede modificar nada, la app se lo dice arriba y le deja los botones apagados. No es que esté roto: es su rol.
1.7 Tu plan y lo que usás
Configuración → Plan. Ahí está lo que trae tu plan y cuánto estás usando: los usuarios, las cajas abiertas en este momento y los comprobantes electrónicos del mes, cada uno con su barra. Abajo, el precio de los adicionales.
| Plan | Usuarios | Cajas a la vez | Comprobantes por mes |
|---|---|---|---|
| Emprendedor | 1 | 1 | 300 |
| Comercio | 2 | 1 | 1.500 |
| Comercio Pro | 3 | 2 | 4.000 |
| Empresa | 5 | 2 | 10.000 |
| Distribuidora | 5 | 2 | 10.000, y una unidad de inventario móvil |
Los usuarios. Cuentan todos los de tu equipo menos uno de «Solo lectura», que es el del contador y va gratis. Con los usuarios del plan en uso, la app no deja crear ni reactivar a otro, y te dice por qué: hace falta un usuario adicional. En Configuración → Usuarios ves cuántos van.
Las cajas. Cuentan las abiertas al mismo tiempo. En Comercio son dos personas y una caja: se turnan, una la cierra y la otra la abre. Si está todo abierto, la app no abre otra y te dice de quién es la que está abierta. La caja que alguien se olvidó abierta la puede cerrar el propietario.
Los comprobantes. Pasarte no corta nunca la venta: un comprobante es obligatorio. Te avisamos al llegar al 80 % y al 100 %, y lo que pase se cobra en el pago siguiente, de a 500 por $2.900. Antes de que te llegue el pago, en esta misma pantalla ves cuánto se va a sumar y de qué mes; cada mes se cobra una sola vez.
Para cambiar de plan o sumar un adicional, escribinos por WhatsApp desde la misma pantalla. Los turnos y las fichas de veterinaria o consultorio se suman gratis a cualquier plan.
1.8 Tus datos, y qué pasa si la suscripción vence
Configuración → Tus datos. El propietario y el administrador bajan todos los datos del negocio en un archivo ZIP: una planilla por tema —clientes, productos, ventas, cobros, comprobantes, compras, caja, stock y lo demás— que se abre con Excel, y un LEEME que dice qué es cada una y cuántas filas trae. Se puede siempre, también con la cuenta en sólo lectura. Guardalo: los comprobantes fiscales se conservan diez años.
| Cuándo | Qué pasa |
|---|---|
| Vence la suscripción | Se sigue trabajando normal tres días más. |
| A los tres días | Sólo lectura: se ve y se descarga todo, no se carga nada nuevo. |
| Sesenta días después | Si no se pagó, se borran todos los datos del negocio y no se pueden recuperar. |
El aviso de arriba de la pantalla dice la fecha del borrado desde el primer día de sólo lectura, y en los últimos quince lo dice en rojo, con un botón para descargar. Pagar en cualquier momento antes reactiva la cuenta al instante, con todo como estaba. En sólo lectura seguís viendo Configuración → Plan, para saber qué tenés contratado.
Sin señal, también. La aplicación sabe cuándo vence tu cuenta y pasa a sólo lectura a la hora justa aunque el teléfono no tenga conexión. Si cargaste algo sin señal y la cuenta ya estaba cortada, no se pierde: queda guardado en el dispositivo, arriba dice «esperando el pago», y se envía solo apenas se registra el pago.
Una cuenta suspendida no se puede usar ni consultar. Si no se reactiva, sus datos se borran a los sesenta días de la suspensión; la aplicación muestra la fecha y un enlace para escribirnos.
2 El día a día
2.1 Cargar productos
Inventario y compras → Productos → Nuevo producto. Lo mínimo es el nombre y el precio.
El SKU es tu código interno y no hace falta que lo escribas: si lo dejás vacío se arma solo con las iniciales del nombre y las primeras letras de la última palabra. «MILKA LECHE» queda MLEC; «CAFE FRASCO 50GR», CF50G. Corto, y se dicta por teléfono.
Y si escribís uno que ya está usado, la app te avisa cuál va a quedar —«M» pasa a «M-2»— antes de guardar. No hace falta que inventes códigos en el mostrador.
La categoría sugerida. Al escribir el nombre de un producto nuevo, si ya tenés uno parecido cargado, abajo de la categoría aparece «Sugerida: …» con un botón para usarla. No se pone sola: si no es la que querés, elegís otra. Sale de comparar el nombre con los que ya tenés, palabras y tamaños incluidos, y si ninguno se parece lo suficiente no sugiere nada.
Si tenés muchos productos, no los cargues de a uno. Andá a Importar productos y subí la lista de tu proveedor en Excel, CSV o PDF. La app te muestra qué va a cargar antes de hacerlo, para que revises: qué productos son nuevos y cuáles se actualizan. Un producto se reconoce por su código aunque venga con otras mayúsculas —BEB-002 y beb-002 son el mismo—, y al actualizarlo el código queda como lo tenías.
Código de barras
Cada producto puede tener el código de la unidad y el del bulto, con cuántas unidades trae la caja. Sirven para buscar rápido y para cargar stock escaneando. No son obligatorios: si no los usás, no los cargues.
Un código de barras no se puede repetir, y ahí sí te frena. A diferencia del código interno —que si está usado se numera solo— dos productos con el mismo código de barras son dos productos que el lector no puede distinguir. Si te pasa, la app te dice cuál producto ya lo tiene: casi siempre significa que ese producto ya estaba cargado y lo que conviene es editar ése en lugar de crear otro.
El nombre te lo propone la app
Cuando escaneás un código que todavía no tenés cargado, el nombre y la marca aparecen solos en la ficha. Lo buscan en dos lados: primero en el catálogo que se arma con lo que cargan los comercios que usan Ronda CS, y si ahí no está, en una base abierta de productos.
Es siempre una sugerencia: si no coincide con lo que tenés en la mano, la corregís y listo. Y nunca pisa un nombre que ya escribiste. Debajo del código te dice de dónde salió y cuántos comercios coincidieron, para que sepas cuánto confiar.
Funciona al revés también: cada producto con código de barras que cargás le queda disponible al próximo comercio que escanee esa misma botella. Un código de barras es el mismo producto en todo el país, así que el trabajo de escribir el nombre lo hace uno solo y le sirve a todos.
Lo que se comparte y lo que no. Se comparten el código, el nombre y la marca. El precio, el costo y el stock no salen nunca de tu organización: la tabla donde vive el catálogo compartido ni siquiera tiene esas columnas. Y nadie puede averiguar qué productos carga cada comercio.
Los dos modos de stock
Tu organización lleva el stock de una de dos formas, y define cómo se comporta todo lo demás:
- Por cantidad: hay tantas unidades. Cuando llegan a cero, el producto deja de ofrecerse. Es lo que usa una distribuidora o un kiosco.
- Por disponibilidad: no se cuentan unidades, se dice si hoy hay o no hay. Es lo que usa una rotisería: nadie cuenta milanesas.
El stock bajo
Ver qué hay que reponer. Cada producto tiene su stock mínimo: cuando queda en el mínimo o por debajo, figura en rojo y suma al contador «con stock bajo». En Inventario y compras → Productos y precios, el filtro Stock muestra sólo el stock bajo, lo que no tiene stock, lo que está cerca del mínimo —a menos de la mitad del mínimo de distancia— o lo que no tiene mínimo cargado. Con Stock bajo la lista empieza por lo que se terminó y dice cuánto falta para volver al mínimo. «Ver cuáles», junto al contador, y el aviso del Resumen llevan directo ahí.
Lo que se ve se baja en Excel, con lo que cuesta volver al mínimo, o se imprime en una hoja con una columna en blanco para anotar el pedido al proveedor. No cuentan los productos pausados, los servicios ni lo que se vende por peso, y sólo existe con el stock por cantidad.
2.2 Decirle a un cliente qué tenés
Inventario y compras → Lo que hay. Arma sola la lista de los productos con stock, agrupada por marca, para mandársela a un cliente que pregunta qué tenés. Antes había que escribirla a mano cada vez.
Sale la marca y el nombre, nada más. Sin precios, porque el precio depende de la lista de cada cliente y de los descuentos que le correspondan: un número suelto en un mensaje termina siendo el precio equivocado para alguien. Y sin cantidades, que son un dato tuyo y no del cliente.
Si te preguntan por una marca en particular, tocá esa marca y se manda solo ese bloque. Tocando Volver a todas se manda el catálogo entero.
Los dos botones de arriba hacen lo mismo con distinta salida: Enviar por WhatsApp abre el mensaje listo para elegir a quién mandárselo, e Imprimir o PDF arma una hoja a dos columnas. En el celular, esa impresión ofrece Guardar como PDF y queda un archivo para adjuntar.
La lista muestra exactamente lo que el carrito te va a dejar vender. Si un producto está agotado o dado de baja, no aparece: así no le ofrecés a un cliente algo que después no le podés dar.
2.3 Vender por peso
Si tu negocio vende fruta, verdura, fiambre o carne, se puede activar la venta por peso. Consultanos y la habilitamos en tu organización; hasta entonces no cambia nada de lo que ya usás.
Con eso, en la ficha de cada producto aparece Cómo se cobra: por unidad o por peso. Marcá sólo los que van por kilo; la gaseosa sigue siendo por unidad.
Lo que se cobra por peso no lleva stock. Nadie cuenta cuántos tomates tiene ni pesa el cajón de bananas para ver si coincide, así que esos productos se venden mientras estén marcados como Disponible para vender, sin importar el número de stock. Para sacar uno de la venta —se terminó el cajón, no llegó el pedido— destildá esa casilla.
Los que van por unidad no cambian: ahí el stock sigue mandando, y una lata de puré con cero no se puede vender. Es a propósito, porque ese número sí se lleva y sirve.
Cómo se vende. Arriba del catálogo aparecen tres botones: Todo, Por peso y Por unidad. Se abre en «Por peso», que es lo que más se vende en una verdulería. Elegís el producto y en el carrito aparecen dos casilleros:
- Kilos. Escribís lo que marcó la balanza y el importe se calcula solo.
- Importe. Para cuando te piden «dame $500 de tomate»: escribís 500 y sale el peso. El total queda en $500 justos.
Cuando terminás la venta podés imprimir un ticket con el detalle, si el cliente lo quiere. Sale en el papel de la impresora de esa computadora —58 u 80 mm, el de las impresoras térmicas, o A4—, que se elige en Configuración → Ticket.
El ticket no es una factura y lo dice impreso. Si necesitás facturar, eso se hace por afuera de Ronda CS.
2.4 Hacer una venta
Catálogo para buscar y agregar, Carrito para revisar y confirmar. Es el mismo pedido en las dos pantallas: lo que agregás en una aparece en la otra.
- Elegí el cliente. El precio se acomoda solo a la lista que tenga asignada.
- Buscá el producto por nombre, código o categoría, o pasá el lector.
- Ajustá cantidades. Los descuentos por cantidad se aplican solos.
- Confirmá. Si estás sin internet, queda en la cola y sube después.
Los productos sin stock no aparecen. Si querés verlos igual, tildá Mostrar sin stock arriba de la lista. Los marcados como servicio aparecen siempre: no tienen existencias que puedan faltar.
Una venta pagada con dos medios. Si el cliente te da una parte en efectivo y el resto por transferencia o con tarjeta, tildá Pagó con dos medios al lado del total, antes de confirmar. El primer medio es el que elegiste en Forma de pago; escribís cuánto fue con ese y la aplicación calcula sola lo que falta para el segundo. Cada parte queda registrada con su medio, así la caja espera en efectivo sólo lo que entró en billetes, y el vuelto se calcula contra esa parte. En la lista de ventas, en el remito y en el ticket se ve cuánto fue con cada uno. A cuenta corriente la opción no aparece: ahí no se cobra nada en el momento.
El Mostrador en una pantalla (en prueba). Si tenés punto de venta y cobrás en una computadora, prendelo en Configuración → Interfaz, en la computadora que lo va a usar. Aparece Mostrador en el menú: los productos a la izquierda, la venta a la derecha y abajo el botón grande con el total. Tocás un producto y entra; el lector de códigos funciona con el cursor en el buscador o en ningún lado, y el código de la caja suma el bulto entero. Lo que va por kilo entra esperando el peso, igual que en el Carrito, y la balanza conectada lo llena sola. Atajos, escritos arriba de los productos: F2 vuelve al buscador, F9 cobra, Esc borra la búsqueda y Enter en los kilos da el peso por cargado. La pantalla ocupa toda la ventana: los productos se desplazan solos y la venta queda quieta a la derecha, con el botón de cobrar siempre a la vista. El menú de la izquierda se achica a los íconos y se abre al pasar el mouse. En las demás computadoras no cambia nada.
En esa computadora, el Mostrador reemplaza al Catálogo y al Carrito. Los dos se ocultan del menú, para todos los que entren ahí, y todo lo que llevaba a ellos —«Nueva venta», «Vender» desde Clientes, rehacer una venta, cobrar desde la ficha de una mascota— lleva al Mostrador, a la Venta principal. Lo que tenías en el Carrito está ahí. Apagar el Mostrador en Configuración → Interfaz los vuelve a mostrar.
Los productos sin stock. Arriba de la grilla, la casilla Mostrar sin stock —o «Mostrar no disponibles», si llevás disponibilidad— los muestra apagados, con el motivo. Sirven para consultar: tocarlos, o pasarles el lector, no los suma a la venta y te dice por qué, porque una venta sin stock la rechazaría el sistema después de cobrar. Si buscás uno que existe pero no tiene stock, o que está en otra categoría, te lo dice con un botón para verlo, y no te ofrece crearlo de nuevo.
Cobrar en el Mostrador. «Cobrar» —o F9— abre un cartel con un botón grande por medio: efectivo, transferencia, tarjeta, otro, y cuenta corriente si el cliente la tiene. En efectivo el cursor queda en «¿Con cuánto paga?»: escribís el billete, ves el vuelto y Enter cobra. Ahí mismo está «Pagó con dos medios». Si con el cartel abierto pasás un producto por el lector, se suma a la venta en vez de cobrar.
Varias ventas a la vez. Abajo de los productos están las ventas abiertas: la principal y las que agregues con el +. Si el cliente que está pagando va a buscar algo, abrís otra y le cobrás al que espera; al volver, la primera está como la dejaste. Cada pestaña dice cuántos productos tiene y a quién se le vende. La que cobraste se cierra sola cuando pasás a otra, y para cerrar una con productos sin cobrarla la app pregunta. Hasta seis a la vez. La principal es la misma venta del Carrito.
Lo que falta, sin salir de la venta. Si buscás un producto que no está, abajo aparece «Crear … y venderlo»: se abre la ficha con el nombre escrito y, al guardarla, entra a la venta. Si lo que no encontraste es un código del lector, la ficha se abre con ese código. Al lado del cliente está Nuevo, para cargar un cliente y dejarlo elegido. Aparecen para quien puede cargar productos y clientes.
Arriba de la pantalla está la caja: si está abierta, desde qué hora y cuánto debería haber en efectivo —tocándola vas al arqueo—, y si quedó abierta de otro día, lo dice. También «Configurá tu negocio», con los pasos que faltan para que el Mostrador ande del todo —los datos del negocio, la caja, un cliente con cuenta corriente— y un botón para hacer cada uno; con todo hecho, desaparece. Y en cada producto hay una estrella: los favoritos van primero en la grilla y tienen su propio filtro. Se guardan en esa computadora.
La letra se agranda hasta 150 % en Configuración → Interfaz → Tamaño del texto. Se guarda en cada dispositivo: en la computadora del mostrador conviene más grande que en el teléfono.
La venta simple. Para algo suelto que no está cargado —una fotocopia, una carga, «poneme $500 de varios»—, la primera tarjeta de la grilla del Mostrador es Venta simple (también F8): escribís el importe y, si querés, una descripción, y entra a la venta. Se cobra lo que escribiste, sin descuentos; no mueve stock y entra en la caja y en el libro de IVA como un renglón más, con el 21 %.
Esta caja. En Configuración → Interfaz → Esta caja se elige, para ese dispositivo, la lista de precios con que cotiza lo que no tiene lista propia —consumidor final y los clientes sin lista—, el vendedor que se queda con las ventas que salgan de ahí aunque la sesión sea del dueño, la administración o la oficina, y, con inventario móvil, el depósito de donde sale la mercadería. Sin elegir nada, todo sigue como siempre. Lo configura el dueño, la administración o la oficina.
El ticket a tu medida. En Configuración → Ticket —o con el botón Impresora del Mostrador— se arma cómo sale el ticket, con la vista previa al lado: el logo, el domicilio, el CUIT, quién atendió, un mensaje propio al pie —el horario, tu alias, «cambios dentro de los 30 días»— y una imagen o un QR debajo, con letra chica, mediana o grande. Es igual en todas las cajas y lo cambian el dueño o la administración; el logo, el domicilio y el CUIT se cargan en Configuración → Organización. Ahí mismo se elige el papel de la impresora de esa computadora —58 u 80 mm, o A4— y con Imprimir una prueba se ve cómo sale sin hacer una venta. La leyenda «no es una factura» va siempre.
Después de cobrar. Si marcás que esa computadora tiene impresora de tickets, al cobrar aparece un cartel con el total y el vuelto y dos botones, Imprimir ticket y Seguir vendiendo. Si no tocás nada, a los seis segundos sigue solo, sin imprimir; si movés el mouse, espera a que elijas. Si preferís, el ticket puede salir siempre, sin preguntar. Desde ese cartel —o con Enviar, en el aviso de la venta de una caja sin impresora— se manda el ticket por WhatsApp, derecho al chat del cliente si tiene teléfono, o se copia el detalle.
El navegador muestra su ventana de impresión antes de cada ticket. Para que salga
directo, en la computadora de la caja abrí Ronda CS desde un acceso directo de Chrome con
--kiosk-printing agregado al final del destino: imprime en la impresora
predeterminada de Windows sin preguntar, así que elegí la térmica como predeterminada.
Cerrá Chrome del todo antes de abrirlo con ese acceso: si ya estaba abierto, no lo toma.
El menú angosto. En la computadora, el menú de la izquierda se puede achicar a los íconos con el botón que está al lado de tu nombre, abajo de todo, o en Configuración → Interfaz → Menú lateral. El nombre de cada sección aparece al pasar el mouse, y el menú se abre por encima sin correr la pantalla. Se guarda en cada dispositivo. En el Mostrador va angosto siempre.
Después de confirmar
Desplegá la venta en Ventas y pedidos y vas a tener el remito, la hoja de preparación y el botón de WhatsApp, que arma el detalle del pedido listo para mandarle al cliente.
El historial en dos paneles o en tabla. En la computadora, arriba de la lista hay tres botones para elegir cómo verla: la lista que se despliega, de siempre; dos paneles, con las ventas a la izquierda y la elegida a la derecha con sus productos y sus botones; o una tabla con número, fecha, cliente, vendedor, cobro, estado y total, para recorrer muchas de un vistazo. Se recuerda en cada dispositivo, y en el teléfono es siempre la lista.
Qué lleva ese mensaje lo elegís vos en WhatsApp → Contenido de pedidos: fecha, vendedor, estado, forma de pago, precios, total, categoría, marca y código. Se prende y apaga cada uno, y queda guardado.
Para corregir una venta ya confirmada está el lápiz: carga sus productos en el carrito y anula la original. No se edita encima, porque el stock y el saldo ya se movieron y después no habría forma de cuadrarlos.
2.5 Precios, listas y descuentos
Ofertas y descuentos. Todo lo que baja un precio está en ese panel: las listas, las reglas y las ofertas que están corriendo.
Las listas de precios son los distintos precios que manejás para el mismo producto. Cada cliente tiene una asignada y cotiza con ésa. Si una lista no le puso precio propio a un producto, se usa el precio base de su ficha.
Ajuste masivo sube o baja un porcentaje de una vez, en todo el catálogo o en una categoría. Elegís qué precios: el precio base de cada producto —el de su ficha, que usan todas las listas que no tienen uno propio— o los precios propios de una lista. Si no cargás precios por lista, el que tenés que ajustar es el precio base, que es el que viene elegido. Antes de aplicarlo te dice cuántos productos va a tocar.
Las reglas de descuento son descuentos que se aplican solos. Podés armarlas para un producto, para una categoría o para todo el catálogo, y con escalones según cuánto sume el pedido: por ejemplo 10% desde el primer peso y 15% arriba de $100.000. Cuando dos reglas alcanzan al mismo producto gana la más específica —producto antes que categoría, y categoría antes que todo el catálogo— y a igual alcance, la de mayor prioridad.
Una regla puede forzar con qué lista se cotiza. Es el campo lista base. Sirve para que una línea de productos con su propio esquema de descuentos no acumule además el descuento de la lista del cliente: se cotiza con la lista que elijas y encima corre el escalón. Si no lo necesitás, dejalo vacío y cada cliente cotiza con la suya.
Dos cosas viven en otro lado porque son de quien las tiene: el descuento base de un cliente está en su ficha, en Clientes, y los escalones por cantidad y las ofertas de un producto se cargan en su ficha, en Inventario, junto con el precio. El panel de Ofertas y descuentos te muestra la lista de todo lo que está en oferta en este momento.
Si cargás varios escalones, el precio lo pone el de mayor cantidad que el pedido alcanza. Con «6 unidades a $1.000» y «12 a $1.100», el que compra doce paga $1.100: se respeta lo que cargaste, aunque ese escalón salga más caro que el anterior. El mostrador y la tienda cobran igual.
Las ofertas valen de los dos lados. Una oferta de precio fijo o de porcentaje se muestra y se cobra también en la tienda online, al mismo precio que en el mostrador.
2.6 Anular una venta
Desplegá el pedido en Ventas y pedidos y tocá el botón de anular. Anular no borra: el número ya se lo diste al cliente y queda registrado como anulado. El stock vuelve y, si era a cuenta corriente, el saldo se revierte.
Te va a pedir el motivo: si el cliente se arrepintió, si se cargó mal, si no había stock, si no pudo pagar. Elegirlo es un toque y queda a la vista en el pedido, así cualquiera entiende después qué pasó sin tener que preguntar. Podés anular sin decir el motivo, pero si cinco de cada diez anulaciones son «se cargó mal», eso te está diciendo algo.
Un pedido ya entregado no se anula. Ahí corresponde registrar una devolución.
Devoluciones
Cuando el cliente trae algo de vuelta. Desplegá la venta en Ventas y pedidos y tocá Devolver: aparecen sus productos, elegís cuánto de cada uno vuelve —nunca más de lo que se vendió, contando lo que ya se devolvió— y se devuelve al precio que pagó, con los descuentos que tuvo. Si perdió el ticket, en el Mostrador está Devolución: buscás los productos y se devuelven al precio de hoy, con la lista del cliente si lo elegís.
Elegís cómo vuelve la plata. En efectivo, transferencia, tarjeta u otro, sale de tu caja abierta y queda en el arqueo; a cuenta corriente no sale plata: baja el saldo del cliente y figura en su extracto. Lo que se había vendido a cuenta corriente vuelve siempre a la cuenta. Lo devuelto vuelve al stock, salvo lo que destildes —roto, vencido—. Con la venta la puede hacer el vendedor también, y sale de su propia caja; sin la venta, la registra el dueño, la administración o la oficina. Una venta con devoluciones ya no se anula. Al terminar se imprime un comprobante para el cliente.
Para el contador, cada devolución es una nota de crédito: entra en el libro de IVA ventas en negativo, el día en que se devolvió. No hay límite de días; si querés uno, se pone en Configuración → Organización → Devoluciones y se controla en las devoluciones con la venta.
2.7 Cobrar y la cuenta corriente
Finanzas → Cuentas corrientes. Ahí ves quién te debe, cuánto, desde cuándo y cuándo vence. Al registrar un cobro, el saldo se actualiza solo.
Si el cliente paga en el momento, el cobro se registra con la venta. Si queda a cuenta corriente, aparece en esta pantalla hasta que lo cobres. Al cobrar elegís cómo te pagaron: sólo el efectivo entra a tu caja, una transferencia queda registrada pero no cambia lo que tiene que haber en el cajón.
Los cobros saldan primero las ventas más viejas, así que la columna Debe desde siempre apunta a la venta más antigua que sigue impaga, no a una que ya cobraste hace meses.
De qué se compone el saldo. El botón Detalle, al lado de cada cliente, abre el extracto de su cuenta: todas las ventas a cuenta y todos los cobros, del más viejo al más nuevo, con el saldo acumulado renglón por renglón. Es lo que contestás cuando te dicen «mostrame de dónde sale ese número». Está también en las cuentas saldadas, porque el extracto de una cuenta en cero es justamente lo que prueba que se pagó. Si el saldo trae arrastre de antes —porque lo importaste o lo ajustaste a mano— la primera línea lo dice como Saldo anterior, así la última línea da siempre el mismo número que ves en su ficha.
Mandárselo por WhatsApp. Abajo del extracto, el botón Mandárselo por WhatsApp crea un enlace y lo manda al teléfono del cliente. Lo abre en el celular sin cuenta ni contraseña y ve su saldo y sus movimientos, del más nuevo al más viejo, con el nombre y el teléfono del negocio para consultar. El enlace sirve treinta días; con Dejar de compartir los que mandaste dejan de abrir antes.
Cobrar con dos medios. Si te pagan una parte en efectivo y otra por transferencia, tildá Pagó con dos medios al registrar el cobro. Escribís cuánto te dieron con el primero y la aplicación calcula sola lo que falta para el segundo, así los dos siempre suman el total. Cada parte se registra por separado: la de efectivo entra a tu caja y la de transferencia no, que es lo que hace que el arqueo cierre. El vuelto, si lo hay, se calcula sobre lo que te dieron en billetes y no sobre el total del cobro.
El recibo. Al registrar el cobro aparece el recibo para darle al cliente: Imprimir recibo o Por WhatsApp. Es un recibo «X», documento no válido como factura, numerado, con lo que te pagó y cómo, qué ventas paga —con su factura, si la tienen— y el saldo que le queda. Un pago con dos medios va en un solo recibo. Para reimprimirlo, en Finanzas → Cobros cada cobro de cuenta corriente tiene los mismos dos botones, y sale siempre el mismo recibo, con el mismo número. Si cobraste sin señal, el recibo sale cuando el cobro llega al servidor.
El vuelto lo saca la aplicación. Cada vez que cobrás en efectivo aparece un campo para poner con cuánto te pagan, y abajo, en grande, cuánto tenés que devolver. Está en los cuatro lugares donde alguien te da un billete: el carrito, esta pantalla de cobranza, el pedido de la tienda que se retira y se paga en el mostrador —ahí se abre con «Calcular vuelto»— y la del repartidor cuando llega a la puerta. Los montos de arriba salen del total —con una venta de $3.470 te ofrece $3.500 y $4.000; con una de $23.000, $25.000 y $30.000— así que es un toque en vez de teclear.
Es una cuenta y nada más: no se guarda ni redondea. Lo que escribís ahí no queda registrado en ningún lado y no toca tu caja, porque no hace falta: al cajón entra el billete y sale el vuelto, así que el saldo sube exactamente el total de la venta. Y no redondea a propósito. Si te falta cambio y devolvés unos pesos de menos o de más, esa diferencia la decidís vos y la vas a ver en el arqueo al cerrar, que es donde corresponde explicarla.
2.8 Cuándo vence una cuenta
Cada cliente tiene su plazo de pago en su ficha, en días. Por omisión son 24 horas, porque lo más común es que la mercadería se lleve un día y se pague al siguiente. A un cliente de confianza le ponés 30 y listo.
El plazo corre desde la venta más vieja que todavía no está saldada. Pasado ese plazo la cuenta figura como Vencida, y la columna dice cuánto hace: «Venció hace 22 días». Eso es lo que te dice a quién llamar primero, que con un simple «Vencida» en todas no se sabe.
Arriba de todo, Saldo vencido suma solamente lo que se pasó del plazo. Si ese número está en cero, no tenés a nadie a quien correr.
2.9 La caja del día
Finanzas → Caja diaria. Abrís la caja al empezar el turno con el efectivo inicial, todo se registra solo, y al cerrar hacés el arqueo: contás lo que hay y la app te dice si falta o sobra.
Entra todo lo que mueve plata: las ventas cobradas en el momento, los cobros de cuenta corriente, los pedidos del mostrador que marcás como cobrados y los pagos a proveedores, que salen. Cada movimiento dice de qué venta o de qué cliente viene.
Efectivo esperado cuenta solamente el efectivo. Una transferencia o un Mercado Pago aparecen en la lista del día pero no cambian lo que tiene que haber en el cajón, porque esa plata no está ahí. Es lo que hace que el arqueo cierre.
La caja es de quien la abre: si sos dos atendiendo, cada uno tiene la suya y no se mezclan. Y el indicador de cobranzas cuenta desde que abriste, no desde la medianoche, así que un local que cierra a las dos de la mañana ve su turno completo.
La diferencia queda anotada con el motivo que escribas: si lo contado no coincide con lo esperado, la caja no se cierra sin que cuentes qué pasó. No es para controlar a nadie: es para poder reconstruir qué pasó dentro de una semana.
Exportar el cierre. Al cerrar la caja aparece «Descargar el cierre»: una planilla con la apertura, el efectivo esperado, lo contado, la diferencia, lo de cada medio y todos los movimientos, que se abre en Excel. Con la caja abierta, el botón de bajar de la lista de movimientos da un arqueo parcial del momento.
La lista de cobros. En Finanzas → Cobros están todos los cobros del período —hoy, ayer, los últimos 7, 14 o 30 días, el mes pasado o las fechas que elijas— con filtros por cliente, número de venta, turno de caja y medio. Arriba dice cuántos son, el total y cuánto fue por cada medio de lo que quedó a la vista, y se puede bajar a Excel. Se consulta con conexión.
El historial de cierres. En Finanzas → Cierres está cómo cerró cada caja del período: quién la abrió y quién la cerró, cuánto duró, lo cobrado, el esperado, lo contado, si cerró justa, con faltante o con sobrante, y la nota. Arriba, cuánto faltó y cuánto sobró en total —por separado, porque un faltante y un sobrante no se compensan—, un gráfico con la diferencia de cada cierre y otro con cómo se cobró. Se filtra por fecha, por persona, por cómo cerró y por si tiene nota. Tocando un cierre se ven sus movimientos y se baja su planilla.
El balance de los cierres. En Finanzas → Cierres, con los atajos de 7 días, 14 días, 30 días o el mes pasado —o las fechas que elijas—, el balance del período se baja en Excel o se imprime en una hoja A4; desde la impresión también se guarda como PDF. Trae cuántos cierres hubo y cómo cerraron, lo cobrado por cada medio, los movimientos de caja por tipo, los faltantes y los sobrantes por separado, una fila por día y otra por persona, lo que conviene mirar y el detalle de cada caja. Sale con los filtros que tengas puestos, y quien atiende la caja lo saca de sus cajas.
También avisa lo que conviene mirar: una caja abierta de otro día, un cierre con diferencia y sin nota, o movimientos que llegaron después de cerrar —un gasto cargado sin señal—: el esperado que se firmó no los tenía, y no se cambia, pero queda dicho. El dueño, la administración, la oficina y el usuario de solo lectura ven todos los cierres; quien atiende la caja ve los suyos. Se consulta con conexión.
Contar por billetes. Al cerrar la caja se puede tildar «Contar por billetes»: ponés cuántos hay de cada uno —de $20.000 a $10— y lo que haya en monedas, y la aplicación suma el efectivo contado. El detalle queda con el cierre, en el historial y en la planilla. Cada dispositivo recuerda si lo usaste la última vez.
El cierre a ciegas. En Configuración → Organización → Cierre de caja el dueño puede prenderlo. Quien tiene el rol Caja o Profesional deja de ver el efectivo esperado mientras la caja está abierta: cuenta el cajón, confirma lo contado, y recién ahí ve si faltó o sobró. Lo contado ya no se puede cambiar, y si hay diferencia escribe qué pasó. El dueño, la administración y la oficina lo siguen viendo. Es para que el número no se acomode al esperado; con paciencia, la lista de ventas se puede sumar a mano.
El stock bajo al cerrar. En Configuración → Organización → Stock bajo al cerrar el dueño puede pedir que el cierre de caja muestre lo que se vendió en el turno y quedó en el mínimo o por debajo —hasta 30 productos, de lo más urgente a lo menos— y cuántos productos están bajos en total. Lo ve quien cierra, al cerrar; el dueño y la administración, en el aviso al celular —que llega aunque la caja cierre justa, si algo quedó bajo—, en el detalle del cierre y en su planilla. Queda la foto de ese momento: si después se repone, el cierre sigue diciendo qué faltaba. Sólo existe con el stock por cantidad.
El aviso de caja. El dueño y la administración pueden activar en su celular, en Configuración → Interfaz → Avisos de caja, un aviso para cuando una caja cierra con faltante o sobrante: dice de quién era la caja, cuánto fue, quién la cerró y a qué hora, y la nota, y al tocarlo abre el historial de cierres. Con el stock bajo al cerrar prendido, también avisa lo que quedó bajo, aunque la caja cierre justa. Llega aunque la aplicación esté cerrada; un cierre hecho sin señal avisa cuando se sincroniza. Se activa en cada dispositivo, y en un iPhone la aplicación tiene que estar agregada a la pantalla de inicio.
2.10 Cuánto le debés a tus proveedores
Finanzas → Cuentas por pagar. Es el espejo de las cuentas corrientes: a quién le debés, cuánto, desde cuándo y cuándo vence según el plazo que tenga cargado en su ficha.
La deuda se genera cuando recibís la mercadería, no cuando hacés el pedido. Si pediste diez cajones y te llegaron seis, debés seis; cuando llegue el resto, la deuda sube sola. Nunca vas a deber algo que todavía no entró al depósito.
Desde ahí registrás el pago y elegís cómo pagaste. Si fue en efectivo sale de tu caja del día, como corresponde. Si fue por transferencia queda anotado sin tocar el cajón.
3 Si tenés veterinaria
3.1 La ficha de la mascota
Pacientes e historias → Nueva mascota. Nombre, especie, raza, sexo, fecha de nacimiento y peso. La edad se calcula sola y se escribe como se dice: días en el primer mes, meses hasta el año, «1 año y 4 meses» hasta los dos, y años de ahí en adelante. Un cachorro de tres meses dice «3 meses», no «0 años».
Alergias y alertas de manejo van separadas porque son dos advertencias distintas: una es «no le des penicilina» y la otra «muerde». Las dos salen resaltadas en la ficha y en la historia impresa.
Al cargar el tutor, queda también como cliente. Con eso le podés cobrar y fiarle sin cargarlo de nuevo. Si ya lo tenías en Clientes, se usa ése: no se duplica. Y si corregís el teléfono desde la ficha de la mascota, el del cliente se corrige con él.
3.2 Vacunas y desparasitaciones
En la ficha, Registrar. Elegís el tipo, el detalle, la fecha en que se aplicó y cuándo toca la próxima. Esa próxima fecha se propone sola según el tipo —una vacuna anual propone doce meses— y la corregís si el plan es otro. Dejala vacía si no corresponde repetirlo.
Lo cargado queda en la ficha en orden, y arriba de todo aparece Próximo cuidado con lo más cercano. Lo vencido se ve en rojo y dice cuánto hace: «Vencido hace 22 días». Es lo que te dice a quién llamar.
El detalle sale de tu catálogo: aparecen las vacunas y desparasitarios que vendés de ese tipo. Si aplicaste algo que no vendés —lo trajo el tutor— elegís Otro (escribirlo) y lo escribís.
Registrar no cobra. Queda anotado en la ficha y nada más. Cuando le vayas a cobrar, tocá Cobrar en la ficha: lo que le registraste y todavía no cobraste ya está ahí tildado y arriba de todo, con el tutor elegido. Destildá lo que no vayas a cobrar y sumá lo que falte —el alimento, el collar— con el buscador.
El stock se descuenta al confirmar la venta, no al registrar el cuidado, así no se descuenta dos veces. Y el cuidado queda marcado como cobrado recién ahí: si armás el carrito y no terminás la venta, sigue figurando como pendiente.
3.3 Cargar lo que aplicás y lo que cobrás
Todo va al mismo catálogo, en Inventario y compras → Productos y precios. La diferencia está en dos campos:
Tipo de cuidado. Marcá la séxtuple como «Vacuna» y el antipulgas como «Desparasitación». Lo que marques ahí es lo que después te aparece al registrar el cuidado en la ficha, con tu nombre y no con uno nuestro.
Es un servicio. Para la consulta, el estudio o la cirugía: se cobran pero no se guardan en el depósito. Un servicio se puede cobrar siempre y no aparece en las alertas de stock bajo. Una vacuna, en cambio, es mercadería: se compra, se guarda y se acaba.
3.4 Los tipos de cuidado los ponés vos
Configuración → Veterinaria. Vienen cuatro —Vacuna, Desparasitación, Control y Otro— y son tuyos: los renombrás, los ordenás y agregás los que uses. Baño, corte de uñas, lo que sea.
A cada uno le ponés cada cuántos meses se repite, y de ahí sale la próxima fecha que la aplicación propone. El que más aplicás ponelo primero con las flechas: te ahorra un clic cincuenta veces por día.
Dar de baja un tipo no toca lo que ya está registrado. Los cuidados cargados conservan el suyo, porque la historia clínica no se reescribe.
3.5 La historia clínica
En la ficha, Evolución. Se anota el motivo, el peso de esa consulta, las notas de lo que observaste y el tratamiento indicado.
El peso va en cada consulta y no sólo en la ficha, porque en veterinaria el cambio entre visitas es medio diagnóstico. La app muestra la variación contra la última vez que se pesó, salteando las consultas en que no se pesó —así no te muestra un salto que no ocurrió—.
Con Imprimir sale la historia completa para entregarle al tutor o para derivar: los datos de la mascota, sus alergias, las vacunas con sus fechas y todas las evoluciones, encabezado con el nombre de tu veterinaria y la matrícula de quien atendió. Sale del dispositivo, así que anda aunque no haya señal, que es cuando más se necesita.
3.6 Quién atiende, y los turnos
Para registrar una evolución o dar un turno hace falta un profesional. Se crea desde Configuración → Usuarios: al elegir el rol Profesional aparecen dos campos más, especialidad y matrícula. Esa matrícula es la que sale en la historia impresa.
Los turnos van en Agenda y rutas: fecha, hora, la mascota, el profesional y el motivo. Los del día se ven en el número de arriba de «Pacientes e historias».
Un profesional atiende y vende: además de las fichas y las historias clínicas, puede hacer una venta, cobrarla, anularla y cargar clientes, igual que un vendedor. En la mayoría de las veterinarias es la misma persona la que atiende y la que está en el mostrador.
Y tiene su propia caja: la abre, cobra en ella y la arquea al cerrar el día. Cada uno ve la suya, así que si atienden dos no se mezclan. Hace falta porque el cobro busca la caja abierta de quien cobró: sin caja propia, el efectivo que cobra el profesional no entraría en el arqueo de nadie.
Y al revés: Oficina puede cargar mascotas y registrar vacunas, pero no ve las historias clínicas. Son datos sensibles y esa separación la aplica el servidor, no la pantalla.
4 Para tu contador
4.1 Los libros de IVA
Finanzas → Libros de IVA. Esta pestaña aparece sólo si tu negocio es responsable inscripto. Un monotributista no lleva Libro IVA —el impuesto está adentro de la cuota mensual— así que no le mostramos algo que no tiene que presentar.
La condición fiscal se carga una vez en Configuración, junto al CUIT. La de cada cliente va en su ficha, en «Condición de IVA», y es la que decide qué comprobante le corresponde: A a un responsable inscripto o a un monotributista, B a un exento o a un consumidor final.
Elegís el mes y tenés dos listados: lo que vendiste y lo que compraste, con el neto y el IVA separados. Abajo de cada uno está el total del período. Con Descargar se baja un archivo que se abre en Excel y se le pasa al contador.
Los precios que cargás incluyen IVA, así que el impuesto se saca de adentro del total: una venta de $1.210 son $1.000 de neto más $210 de IVA. Una venta con productos de distinta alícuota ocupa un renglón por cada una, que es como se carga el libro. Las ventas anuladas no figuran.
Las devoluciones aparecen como NC A, NC B o NC C —nota de crédito—, con los importes en negativo y en el día en que se devolvió, no en el de la venta. El total del mes queda neto: lo vendido menos lo devuelto.
El libro va por la fecha en que la venta llegó al sistema. Una venta cargada sin señal el viernes que sincroniza el lunes entra en el libro del lunes, y ahí se queda: un libro ya presentado no se toca. En Reportes y en Comisiones esa misma venta cuenta el viernes, que es el día en que ocurrió. Por eso las dos pantallas pueden dar números distintos para el mismo mes, y las dos están bien: miden cosas distintas.
4.2 Lo que Ronda CS no hace
Ronda CS no emite comprobantes fiscales ni se conecta con ARCA. No pide CAE, no numera facturas y no presenta nada. Lo que hace es tener tus datos ordenados para que la presentación se haga desde donde la hagas hoy.
El criterio de A, B o C que aplicamos es el corriente. Quien firma la presentación es tu contador: si te marca una diferencia para algún caso particular, avisanos.
5 Tu equipo
5.1 Cada cliente tiene su vendedor
En la ficha de un cliente, Vendedor a cargo dice quién lo atiende. Cuando un vendedor da de alta un cliente, queda a su nombre solo. El propietario, la administración y la oficina lo pueden cambiar; el vendedor no, porque repartir el trabajo lo decide quien organiza el equipo.
Repartir la cartera de a muchos. Ficha por ficha, poner el vendedor de ciento setenta clientes es una tarde entera. El botón Repartir cartera, arriba de la lista, enciende un tilde al lado de cada cliente: elegís los que van a la misma persona y los asignás de una. Los que se ven elige todos los de la lista tal como esté filtrada en ese momento, así que buscás una zona o un segmento, los asignás a quien corresponda y seguís con la siguiente. Sin vendedor elegido, los deja sin nadie a cargo, que es cómo se deshace un reparto que salió mal. Pregunta antes de mover nada, porque mueve muchos de una.
Con clientes asignados aparece un tilde, Ver todos los clientes, en la lista de Clientes, en el selector del Catálogo y en los saldos de Finanzas. Destildado, cada uno ve su cartera y nada más; tildado, ve todos. En Finanzas el tilde además te dice cuántos está escondiendo. Tu elección es una sola para las tres pantallas y queda guardada en ese dispositivo, así que podés tener el celular con tu cartera y la computadora del depósito con todo.
Es comodidad, no permiso: todos los que entran a la aplicación pueden ver todos los clientes de la organización. El tilde sólo acorta la lista para no buscar entre ciento sesenta cuando trabajás con cuarenta.
5.2 A quién le queda la comisión
Pasa seguido: un vendedor no llega a un cliente suyo y va un compañero, que carga el pedido. La venta la hizo el compañero pero la cuenta es del primero, y quién cobra la comisión es una conversación entre ellos.
Desplegá el pedido en Ventas y pedidos y usá el botón del vendedor. Lo pueden hacer el propietario, la administración, la oficina, y también quien cargó la venta. Quién la cargó no cambia nunca: eso queda registrado por si después hay que revisar qué pasó. Lo que cambia es a quién se le atribuye, que es lo que suma para la comisión, y cada cambio queda anotado con quién lo hizo.
Una vez que pagaste la comisión de un período, las ventas de ese período no se pueden reasignar. Si no fuera así, una liquidación ya cobrada dejaría de coincidir con las ventas que la respaldan y nadie se enteraría.
5.3 La agenda: a quién visitar
Agenda y rutas. Cada cliente se visita el día que tenga asignado, y la semana se reinicia sola. Desde la ficha del cliente, o desde el lápiz en la agenda, le cambiás el día.
Al volver de una visita la marcás. Hay dos botones: vendido, si te compró, y visitado, si fuiste y no te compró.
Marcar visitado te pregunta qué pasó: si estaba cerrado, si no estaba el encargado, si no tenía plata, si todavía tiene mercadería. Son botones grandes porque esto se usa parado en la vereda. Podés agregar un detalle escrito, y podés guardar sin elegir motivo.
El motivo queda a la vista en la agenda, debajo del nombre del cliente. Lo ven todos los que entran a esa pantalla, no sólo quien lo escribió: la idea es que en la oficina se enteren de lo que pasó en la calle sin tener que llamar. Si doce de treinta clientes aparecen cerrados los martes, eso no es un problema de ventas: es el día de recorrido.
6 La tienda online
6.1 Armar tu tienda
Pedidos → Configuración. Ahí definís el nombre, la dirección, el
teléfono, los horarios y cómo cobrás. Cuando la activás, tenés un enlace público
—algo como app.rondacs.com/t/tu-negocio— que compartís por WhatsApp o
ponés en tu perfil de Instagram.
Quien entra ve tu menú, arma el pedido y lo manda. No necesita cuenta ni contraseña. El pedido te entra en Pedidos al instante.
Elegí tu ciudad
Es un desplegable, no un campo libre. La ciudad define en qué franja horaria se toman envíos a domicilio. Fuera de esa franja tu tienda sigue tomando pedidos para retirar por el local, y te avisa quince minutos antes del corte.
Envíos
Podés cobrar un costo fijo o distinto por zona. Ese mismo importe es lo que le pagás al repartidor si usás la red.
6.2 Atender los pedidos
Cada pedido pasa por estos estados, y quien compró los ve en su teléfono:
| Estado | Qué significa |
|---|---|
| Nuevo | Entró recién. Todavía nadie lo miró. |
| En preparación | La cocina lo está haciendo. |
| Listo | Está terminado. Si es envío, ya lo puede tomar un repartidor. |
| En camino | Salió para el domicilio. |
| Entregado | Llegó. Recién acá pasa a Ventas. |
Si el pedido se paga con Mercado Pago, entra en cuanto el cliente confirma —antes de pagar—. Los que todavía no se pagaron dicen Esperando pago. No arranques a prepararlos hasta que figuren como pagados.
6.3 Imprimir la comanda
En cada pedido hay un botón Comanda. Sale un solo papel que lleva las dos cosas: lo que hay que cocinar y lo que hay que cobrar. Es a propósito —el papel se va con el repartidor, y separarlo en dos impresiones cuesta papel, tiempo, y la mitad de las veces uno de los dos se pierde—.
El ticket trae:
- El número de pedido en grande, y hace cuánto entró.
- Si es retiro o envío, en un bloque negro: se empaqueta distinto.
- El cliente, su teléfono y, si es envío, la dirección y la zona.
- Las cantidades y los productos, en letra grande.
- Las aclaraciones del cliente, recuadradas. Es lo que más se reclama y lo que más se olvida.
- El total, y si hay que cobrar o ya está pagado.
Elegí tu impresora una vez
Arriba de la bandeja hay un selector con tres formatos: rollo de 80 mm —la térmica más común—, rollo de 58 mm y hoja A4. Se elige una vez y se recuerda: la impresora no cambia entre un pedido y otro.
Si el pedido ya está pagado, el ticket lo dice bien grande: «Ya está pagado. No cobrar.» Cobrar dos veces es el error que más caro sale.
Que salga sola
Arriba de la bandeja hay un tilde para que la comanda se imprima sola cuando entra un pedido, sin que nadie toque nada. Se elige por dispositivo: conviene tenerlo encendido en la máquina que está al lado de la impresora y apagado en el celular, o vas a imprimir el mismo pedido dos veces.
Si la impresora no anda, o directamente no tenés, no pasa nada: el pedido se guarda antes de intentar imprimir y la bandeja funciona igual. La impresión nunca puede hacer fallar un pedido.
6.4 Cargar un pedido en el mostrador
No todo entra por el enlace. Si alguien llama por teléfono o se para en el mostrador, el pedido lo cargás vos: en Pedidos, el botón de arriba a la derecha.
- Buscá los productos y sumá cantidades, como en el carrito.
- Poné el nombre de quien pidió. Si es envío, hace falta la dirección y el teléfono —el repartidor tiene que poder llamar—; si lo retira, con el nombre alcanza.
- Elegí la forma de pago, y tildá ya pagó si te pagó en el momento.
Entra directo en preparación, porque vos ya lo escuchaste: no hay nada que confirmar. Y si tenés la comanda automática encendida, sale sola.
De ahí en adelante es un pedido como cualquier otro: descuenta stock, aparece en la bandeja, se le asigna repartidor y suma a la caja del día.
6.5 Cobrar con Mercado Pago
Pedidos → Configuración → Mercado Pago → Conectar. Te lleva a tu cuenta de Mercado Pago, autorizás, y volvés. Desde ese momento, tus clientes pueden pagar online.
La plata va directo a tu cuenta de Mercado Pago. Ronda CS no la recibe ni la retiene, y no cobra comisión por pedido. Podés desconectar cuando quieras.
Cuando el pago no se confirma solo
Un pedido cargado con Mercado Pago y sin tildar ya pagó queda en Esperando pago. Si el cliente te transfirió por fuera, o te pagó en mano al recibirlo, desplegá el pedido y tocá Ya lo cobré.
Ese botón está separado de los de estado a propósito, y no al lado de «Listo»: marcar cobrado algo que no se cobró es de los errores que después no se notan hasta que falta la plata en la caja.
7 Los repartidores
7.1 Tu propio repartidor
Configuración → Usuarios → Crear usuario, con el rol Repartidor. Cuando entre, va a ver una sola pantalla: los envíos que tiene para llevar.
De cada envío ve la dirección —que se toca y abre el mapa—, el teléfono del cliente —que se toca y llama—, qué lleva y cuánto cobrar. Si el pedido ya se pagó, se lo dice bien claro: «Ya está pagado. No cobres nada.»
Toca Lo llevo yo para salir, y Entregado al llegar. Si no puede llevarlo, toca No puedo llevarlo, escribe qué pasó, y el envío vuelve a estar disponible para otro.
7.2 La red de repartidores
Si no tenés repartidor propio, o te falta uno un viernes a la noche, podés publicar tus envíos a los repartidores independientes verificados de tu ciudad. Los ves en Pedidos → Configuración: dice si estás publicando o no.
Cada repartidor de tu ciudad ve tus envíos listos y toma el que puede llevar. En la bandeja vas a ver «Lo lleva Martín»: tocá el nombre y se abre su ficha, con su teléfono y su historial —entregados, devueltos, tiempo promedio—. Esos números se calculan solos, nadie los escribe.
Las dos reglas que ponés vos
- Cuántos envíos a la vez. Dos por defecto, hasta cuatro. Con más, el último llega frío. Y siempre tienen que ser todos de tu local.
- A los cuántos minutos se suelta. Si alguien toma un envío y no lo entrega en ese plazo, vuelve a estar disponible para otro. Cuarenta y cinco minutos por defecto.
Desde la ficha también podés sacarle un envío que no esté entregando, o bloquearlo para que no le salgan más pedidos tuyos. No hace falta que expliques por qué.
7.3 La cuenta con el repartidor
Ronda CS no mueve esa plata. Lleva la cuenta y ustedes se saldan por fuera. Y ojo con esto, porque no es lo que casi nadie espera: la cuenta corre en las dos direcciones.
- Vos le debés el envío de cada pedido que entregó.
- Si el pedido se pagó en efectivo en la puerta, él se quedó con tu plata: te la debe.
Con un par de envíos en efectivo, el que debe es el repartidor y por bastante. La app nunca muestra un número con signo: dice «Te deben» o «Le debés», que no se puede malinterpretar.
Cuando se salda, uno de los dos lo anota y el otro lo confirma. Hasta que las dos partes no confirmen, el saldo no se mueve. Es lo que hace que el registro sirva si alguna vez hay una discusión.
8 Todas las capacidades
8.1 Qué se puede encender
Tu cuenta tiene encendidas sólo las capacidades que tu negocio usa. Si necesitás alguna que no tenés, escribinos y la habilitamos. Las marcadas (add-on) son complementos de un módulo principal, y las marcadas (viene con las ventas) están en toda cuenta que vende: no se encienden aparte.
Operación
| Capacidad | Qué hace |
|---|---|
| Cambios y devoluciones (viene con las ventas) | Con la venta o sin ella: vuelve al stock, la plata sale de la caja o va a la cuenta corriente, y queda como nota de crédito. Viene con Pedidos y Punto de venta. |
| Inventario | Stock, alertas y movimientos. |
| Inventario móvil (add-on) | Stock asignado por vendedor, vehículo o depósito móvil. |
| Lotes y vencimientos (add-on) | Trazabilidad, alertas y rotación FEFO. |
| Pedidos | Toma, preparación y entrega de pedidos. |
| Punto de venta | Caja rápida, lector y comprobantes. |
| Reparto y entregas (add-on) | Despacho, hoja de ruta y recepción. |
| Venta por peso (add-on) | Productos que se venden por kilo: el precio sale del peso, y el peso del precio. |
Comercial
| Capacidad | Qué hace |
|---|---|
| Comisiones y objetivos (add-on) | Metas, liquidación e incentivos. |
| Listas y promociones | Precios, descuentos y ofertas. |
| Red de repartidores (add-on) | Publicá tus envíos a los repartidores independientes verificados de tu ciudad. |
| Rutas y visitas | Agenda comercial y recorridos. |
| Tienda por enlace (add-on) | Menú público con pedidos del consumidor final: rotisería, kiosco, comercio de barrio. |
Administración
| Capacidad | Qué hace |
|---|---|
| Caja diaria | Apertura, cierre y arqueo. |
| Compras | Órdenes, recepción y reposición. |
| Cuenta corriente | Saldos, cobros y vencimientos. |
| Importador de catálogos (add-on) | Excel, CSV y PDF con mapeo, vista previa e historial. |
| Proveedores | Contactos, costos y cuentas por pagar. |
| Reportes avanzados (add-on) | Márgenes, cohortes y tableros a medida. |
Especialidad
| Capacidad | Qué hace |
|---|---|
| Fichas clínicas (add-on) | Historia y seguimiento de pacientes. |
| Pacientes veterinarios | Mascotas, vacunas y tratamientos. |
| Turnos | Agenda, profesionales y recordatorios. |
Integraciones
| Capacidad | Qué hace |
|---|---|
| WhatsApp (add-on) | Pedidos detallados, avisos y recordatorios con selector nativo. |
9 Problemas frecuentes
9.1 Preguntas que nos hacen seguido
- El precio del carrito no es el que yo esperaba.
- Fijate qué lista tiene asignada ese cliente en su ficha, y si alguna regla de descuento está forzando otra lista para ese producto o su categoría. En el carrito, debajo del cliente, dice con qué lista está cotizando.
- Cambié precios con el ajuste masivo y no pasó nada.
- Fijate qué precios elegiste. Los propios de una lista cambian sólo los productos que tienen un precio cargado en esa lista; para todo lo demás está «Precio base de cada producto». Si igual no cambió, mirá el estado de sincronización, arriba a la derecha: si la operación quedó en revisión, ahí te dice por qué y podés reintentarla.
- Me desaparecieron clientes de la lista.
- Puede estar activo el filtro de cartera. Destildá Ver todos los clientes y vuelven todos. Aparece sólo cuando hay clientes con vendedor asignado.
- Cargué un producto y no aparece en la tienda.
- Fijate que tenga stock. En modo por cantidad, los productos en cero no se ofrecen. Si es una rotisería, revisá que esté marcado como disponible.
- Mi tienda no ofrece envío a domicilio.
- Puede ser que estés fuera del horario de reparto de tu ciudad. Fijate si la bandeja de Pedidos muestra el aviso de que se cortaron los envíos.
- Un usuario no puede modificar algo.
- Es su rol. Entrá a Configuración → Usuarios, tocá editar y mirá qué dice el cartel debajo del rol: te lista exactamente qué puede y qué no.
- Se cortó internet en medio de una venta.
- Seguí. La venta se guarda en el equipo y sube sola. Vas a ver el indicador en «Sin conexión» hasta que vuelva. En Reportes y en Comisiones esa venta queda con el día en que la hiciste, no con el día en que subió.
- Anulé un pedido, ¿vuelve el stock?
- Sí. Anular un pedido de la tienda devuelve al inventario todo lo que había descontado. Y si un pedido queda sin pagar y nadie lo toca, se anula solo y devuelve el stock: a las dos horas si iba a pagarse por Mercado Pago, a las veinticuatro si se paga al recibirlo. Así un carrito abandonado no te deja mercadería trabada.
- ¿Puedo probar sin romper nada?
- Sí: demo.rondacs.com tiene cuatro negocios de ejemplo con datos inventados. Nada de lo que hagas ahí toca tu cuenta.
9.2 Si algo no anda
Escribinos. Somos nosotros los que atendemos, no un formulario: contanos qué estabas haciendo y qué esperabas que pasara, y lo miramos.
Si podés, sacale una foto a la pantalla. Ahorra media hora de ida y vuelta.
? ¿Te falta algo?
Este manual cubre lo que la aplicación hace hoy. Si encontrás algo que no está explicado, o algo que no funciona como acá dice, escribinos: lo corregimos.
También podés probar todo sin riesgo en demo.rondacs.com, con negocios de ejemplo y datos inventados.